Thomas Vinterberg (nacido en Copenhague, Dinamarca, el 19 de mayo de 1969) es un director de cine, co-fundador del movimiento cinematográfico Dogma 95, con el que se buscaba recuperar la pureza del cine estableciendo estrictas reglas para simplificar la producción de películas. Esta propuesta tan radical y agresiva se plasmó en una docena de películas que tuvieron una gran repercusión en el mundo del cine. Las más recientes obras de Vinterberg no respetan esos postulados.
LA CELEBRACIÓN
La celebración gira en torno del sexagésimo cumpleaños de Helge, festejado junto a una veintena de familiares en una opulenta mansión campestre. La que se ha dado cita para cenar es una tragicómica galería humana. Está el anciano arterioesclerótico, condenado a repetir el mismo chiste cada tantos minutos. Los tíos y los primos racistas. La esposa acartonada. Y los hijos de Helge: Michael es torpe, bruto, un manojo de nervios. Helene es algo así como la joven rebelde del clan. No es tan joven, ni rebelde acaso, pero sale con un negro y supo simpatizar con los trotskistas… o socialdemócratas (qué más da: en una familia como esta es natural que su señora madre no perciba la diferencia). Linda no está, ya que se suicidó hace poco. Pero es como si estuviera ya que su hermano mayor, Christian, se ocupará de revivirla en el momento menos esperado, y deseado, por la concurrencia. Esto es: con un discurso que arranca formal, como los otros, religiosamente presidido por un golpeteo de la cucharita contra las copas de cristal… y culmina destrozando la engañosa calma entretejida por los presentes. Lo que dice Christian es que él y Linda, de niños, fueron violados reiteradas veces por el homenajeado.